
Las recientes declaraciones de la vicegobernadora Hebe Casado respecto del Vertedero Controlado de La Tombina contienen afirmaciones falsas que no reflejan las características técnicas ni el funcionamiento del sistema de disposición de residuos en San Rafael.
La Tombina no es un basural a cielo abierto, sino un vertedero controlado, concebido bajo criterios de ingeniería ambiental para garantizar la disposición segura de los residuos sólidos urbanos, minimizar riesgos para la salud pública y proteger el ambiente. Su funcionamiento es objeto de evaluaciones y auditorías técnicas realizadas por universidades nacionales y organismos especializados.
El predio cuenta con un sistema de disposición mediante celdas impermeabilizadas con geomembranas, diseñadas para evitar la infiltración de lixiviados y proteger las napas subterráneas. Asimismo, el Municipio realiza inversiones permanentes destinadas al mantenimiento del vertedero y a la construcción de nuevas celdas, garantizando la continuidad del sistema conforme a criterios técnicos y ambientales.
La gestión de los residuos sólidos urbanos constituye una política pública compleja, que demanda planificación, inversión permanente y cumplimiento de normas ambientales, por lo que las descripciones inexactas sólo generan desinformación en la comunidad.
En San Rafael se generan aproximadamente 2.600 toneladas de residuos por mes, de las cuales alrededor del 65 % corresponden a la Ciudad y su zona de influencia. Cada habitante produce en promedio 411 gramos diarios de residuos, cuya recolección implica recorrer cerca de 62.000 kilómetros mensuales, a los que se suman los operativos de barrido y limpieza urbana, que superan los 14.200 metros cúbicos de residuos retirados.
Sostener este servicio durante todo el año requiere una inversión constante, planificación operativa y un trabajo diario de los equipos municipales. La disposición final de los residuos se realiza en el Vertedero Controlado La Tombina bajo procedimientos técnicos que permiten mantener un sistema funcional, seguro y ambientalmente controlado, con el objetivo de proteger la salud pública y preservar la calidad ambiental del departamento.