Luego de la media sanción que dio el Senado la semana pasada, el Gobierno decidió retirar el artículo que proponía modificar el régimen de licencias por enfermedad, un tema que había generado fuertes controversias, tanto en el Congreso como entre empresarios y sindicatos.
Con esta decisión, quienes se ausenten de sus puestos de trabajo por enfermedad seguirán percibiendo el 100% de su sueldo, bajo el esquema previsto en la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), sin cambios en la duración ni en la forma de pago.
El artículo eliminado, originalmente el número 44 del proyecto, buscaba transformar de manera sustancial el sistema de licencias médicas. Entre otras modificaciones, proponía segmentar el pago del salario según el origen de la afección y el comportamiento del trabajador, estableciendo porcentajes diferenciados y plazos más estrictos para el cobro del sueldo durante el período de enfermedad.
Al caerse este capítulo, el régimen argentino mantiene su formato tradicional. De esta forma, el empleador debe abonar el salario completo durante un plazo que varía entre tres y seis meses según la antigüedad del trabajador, y hasta doce meses en caso de quienes tengan familiares a cargo. Toda la remuneración sigue siendo considerada salario, con el correspondiente aporte de cargas sociales y aportes a la seguridad social.
Ahora, el sistema no distingue el origen ni la reiteración de la enfermedad, ni introduce diferencias entre conductas del empleado.

Rechazo político y sindical al recorte de licencias
La decisión de retirar el artículo sobre licencias no fue casual. El Gobierno enfrentó un rechazo creciente de los bloques aliados en el Congreso, que advirtieron que no acompañarían una reforma que recortara derechos laborales sensibles. En los días previos a la sesión, el oficialismo optó por priorizar el avance del resto del paquete de reforma laboral, de manera que dejó afuera el punto más polémico para destrabar la votación y evitar un posible revés legislativo.
El debate sobre la cobertura de los salarios durante licencias médicas es de larga data en la agenda empresaria. La Unión Industrial Argentina (UIA) fue uno de los actores que más influencia ejerció para modificar el régimen actual.
El objetivo de la nueva norma era lograr que, más allá de la protección del ingreso para el trabajador, el peso financiero no recayera únicamente sobre el empleador privado, especialmente en el caso de pequeñas y medianas empresas.
Durante el proceso de debate se analizaron alternativas como el pago del salario “neto de bolsillo” (sin cargas sociales ni aportes) o la posibilidad de que la seguridad social asuma parte del costo tras los primeros meses de licencia. También se propuso que, en casos de enfermedades graves, el salario fuera abonado en su totalidad pero sin carácter remunerativo. Ninguna de estas iniciativas logró consenso suficiente para ser incluida en el dictamen final que ayer se debatió en Diputados.
El empresariado, aunque señalaba que el régimen vigente podía incentivar el ausentismo y la “industria del certificado médico”, aceptó finalmente la eliminación del cambio propuesto, priorizando la aprobación de otros puntos de la reforma que consideran centrales para la reactivación laboral y la reducción de la litigiosidad. La preocupación por el impacto financiero de las licencias prolongadas sigue latente, pero por ahora se posterga cualquier modificación estructural en este aspecto.
Para el trabajador, la eliminación del artículo sobre licencias implica que no habrá modificaciones en su salario en caso de enfermedad inculpable: seguirá recibiendo el 100% de sus haberes, con todos los aportes y beneficios sociales vigentes, hasta que se agoten los plazos establecidos según su antigüedad y situación familiar. Tampoco se alteran los criterios para la reincorporación ni los controles sobre la veracidad de los certificados médicos.
Fuente: https://www.infobae.com/











