La Selección argentina dio un paso fundamental en Estados Unidos y aseguró su boleto para la próxima instancia eliminatoria. En un encuentro disputado en la ciudad de Dallas, el conjunto conducido por Lionel Scaloni derrotó por 2 a 0 a Austria, sumó su segunda victoria consecutiva en la fase de grupos y garantizó de forma matemática su pase a dieciseisavos.
El trámite del partido mostró a la Albiceleste como la clara dominadora de las acciones, yendo de mayor a menor en su rendimiento colectivo. Si bien se topó con una férrea resistencia por parte del combinado europeo, la última línea argentina prácticamente no sufrió sobresaltos y el arquero Emiliano “Dibu” Martínez casi no fue incomodado a lo largo de los 90 minutos.
El inicio del juego en Texas se presentó inmejorable para el vigente campeón del mundo. Cuando apenas transcurrían los primeros minutos, Lautaro Martínez se disponía a encarar en soledad directo hacia el arco rival cuando fue derribado, lo que derivó en una pena máxima a favor, luego de la revisión del VAR. A los 8 minutos de la primera etapa, Lionel Messi asumió la responsabilidad desde los doce pasos; sin embargo, el “10” falló su remate al intentar colocar la pelota contra el caño izquierdo del arquero, enviando el disparo directo afuera.

Pese al golpe anímico, el capitán argentino tuvo su revancha antes del descanso. A los 38 minutos, tras una elaborada maniobra colectiva que tuvo como protagonistas destacados a Facundo Medina y a Thiago Almada, el rosarino definió con precisión para mandar la pelota al fondo de la red y estampar el 1 a 0.
En el complemento, la intensidad del partido se desinfló notablemente. Austria no logró acorralar en ningún momento a la Selección nacional para buscar la igualdad, pero los dirigidos por Scaloni también comenzaron a perder peso en la zona ofensiva de manera paulatina, mermando su performance general respecto a la etapa inicial.
Ante este escenario de desgaste, el director técnico decidió mover el banco de suplentes con el objetivo de aportar frescura. Así se produjeron los ingresos de Julián Álvarez, Nicolás González, Leandro Paredes y Nicolás Tagliafico, quien sumó sus primeros minutos tras recuperarse plenamente de su lesión. Asimismo, Nicolás Otamendi debió ingresar de urgencia a la zaga central en reemplazo de Cristian “Cuti” Romero, quien abandonó el campo de juego tras sufrir una molestia en una de sus rodillas.

Cuando parecía que el trámite estaba terminado, Lionel Messi demostró por qué es el mejor jugador de la historia: a los 45+5 del complemento marcó el 2 a 0 definitivo.
La conquista no fue una más: con ambos gritos, Messi alcanzó los 18 goles en Copas del Mundo y se transformó, en soledad, en el máximo goleador de la historia de los Mundiales de la FIFA.
Con este resultado, Argentina cosecha puntaje perfecto con 6 unidades y ya se encuentra formalmente clasificada a la siguiente ronda de la competencia. El combinado nacional cerrará su participación en la fase inicial el próximo sábado a las 23.00, cuando se enfrente ante Jordania para definir su posición final en el grupo.












